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La energía geotérmica: la fuente oculta de poder

La energía geotérmica: la fuente oculta de poder

04/01/2026
Yago Dias
La energía geotérmica: la fuente oculta de poder

En lo profundo de nuestro planeta existe una fuerza silenciosa y constante: el calor interno de la Tierra. Aunque pasa desapercibida por muchos, esta fuente está llamada a convertirse en un pilar de la transición energética global.

1. Conceptos básicos y tipos de energía geotérmica

La energía geotérmica es el aprovechamiento del calor procedente del interior de la Tierra con fines energéticos. Este calor nace de la desintegración radiactiva de minerales y del calor residual de la formación planetaria.

Los recursos se clasifican según su temperatura:

  • Alta temperatura: >150–180 °C → generación eléctrica (vapor seco, flash, binario).
  • Media temperatura: 90–150 °C → ciclo binario para electricidad y usos directos.
  • Baja temperatura: 30–90 °C → calefacción urbana, balnearios e industrias.
  • Muy baja temperatura: <30 °C → bombas de calor geotérmicas para climatización.

Según su aplicación, existen tres grandes vertientes:

  • Generación eléctrica en centrales de vapor seco, flash y ciclo binario.
  • Usos directos de calor en invernaderos, balnearios y procesos industriales.
  • Bombas de calor geotérmicas (GSHP) para calefacción y refrigeración de edificios.

Un aprovechamiento responsable requiere gestión sostenible del recurso, reinyección de fluidos y control de caudales.

2. Situación global: capacidad, países líderes y potencial

Hoy en día, la potencia eléctrica geotérmica instalada ronda los 16–17 GW en todo el mundo, con un crecimiento destacado en regiones volcánicas y mercados emergentes.

Los países líderes son Estados Unidos, Indonesia, Filipinas, Turquía, Kenia e Islandia, donde la geotermia aporta desde un 10 % hasta más del 25 % de la electricidad nacional.

Sin embargo, el verdadero potencial reside en la geotermia somera: casi cualquier territorio del planeta puede instalar bombas de calor geotérmicas para climatizar edificios, sin depender de volcanismo activo.

El informe GeoVision del DOE de EE. UU. proyecta que, hacia 2050, una expansión significativa evitaría emisiones equivalentes a retirar 26 millones de coches de las carreteras cada año y reduciría drásticamente SO₂, NOx y PM2.5.

3. Cómo funcionan las centrales geotérmicas

Existen tres tecnologías principales:

En plantas de vapor seco, el vapor geotérmico impulsa directamente la turbina. Son escasas, pero muy eficientes en campos como The Geysers (California).

Las plantas flash extraen agua a alta presión y temperatura; al disminuir la presión, parte se convierte en vapor que mueve la turbina. Su operación exige controlar gases disueltos y gestionarla reinyección de agua.

Los ciclos binarios utilizan un fluido orgánico de bajo punto de ebullición calentado por el agua geotérmica. Tras impulsar la turbina, el vapor secundario se condensa y vuelve al circuito, evitando emisiones directas.

Un elemento clave en todas las centrales modernas es la reinyección de fluidos, que mantiene la presión del yacimiento y garantiza la sostenibilidad del recurso.

4. Eficiencia, factor de capacidad y fiabilidad

A diferencia de otras renovables, la geotermia funciona como generación de base 24/7. Sus factores de capacidad suelen superar el 80 %, muy por encima de solar y eólica.

Aunque la eficiencia termoeléctrica es moderada por las temperaturas involucradas, el coste nulo del combustible y la prolongada vida útil de los yacimientos convierten a la geotermia en una fuente extremadamente competitiva.

Las bombas de calor geotérmicas ofrecen un COP de 4–6, lo que significa que por cada kWh eléctrico consumido se generan 4–6 kWh térmicos, reduciendo drásticamente la demanda de combustibles fósiles para climatización doméstica.

5. Huella de carbono y comparación con fósiles y otras renovables

En términos de ciclo de vida, la electricidad geotérmica emite entre 38–45 g CO₂-eq/kWh, equiparable a la eólica y muy inferior a la fotovoltaica.

En comparación con centrales de gas o carbón, la geotermia no quema combustible, por lo que sus emisiones directas de CO₂, NOx y SO₂ son prácticamente despreciables. Una planta geotérmica típica emite un 99 % menos CO₂ que su equivalente fósil.

Además, la reducción de emisiones de gases contaminantes mejora la calidad del aire en zonas cercanas y disminuye riesgos de lluvia ácida.

La energía geotérmica es una pieza clave para un futuro sostenible, capaz de proporcionar calor y electricidad limpia de forma constante y con mínimo impacto ambiental. Su desarrollo estratégico, junto a otras renovables, nos acerca a un modelo energético justo, resiliente y descarbonizado.

Yago Dias

Sobre el Autor: Yago Dias

Yago Dias es educador financiero y creador de contenido en caminoisierto.org. A través de sus textos, promueve disciplina financiera, planificación estructurada y decisiones responsables para una relación más saludable con el dinero.